Wednesday, October 22, 2014

BIOENERGIA

No solo de maíz se produce el etanol. Los cultivos madereros de rotación corta (CMRC) tienen el potencial como fuente de energía alterna, de reducir la dependencia en petróleo importado, aunque la bioenergia es solo parte de la respuesta a la crisis. El desarrollo de bioenergia esta supuesto a crecer en importancia para ayudar a los países a salir de su adicción al petróleo, pero los impactos negativos producidos por las emisiones toxicas y la contaminación producto de la sobre _ explotación de los suelos requerirá de un control firme.

Ya se conocen algunos postulados. El uso de bioenergia para la producción de electricidad y calor en países templados es mas barata y provee una vía alternativa a la derivada del petróleo y sus emisiones de CO2 si es usada tal como es y no es convertida a biocombustible. Sin embargo, los biocombustibles podrían apoyar al sector transporte a salir de la adición al petróleo. Los Estados Unidos son en la actualidad uno de los países que mayor dependencia tienen en petróleo. Veinte y un millones de barriles de petróleo son consumidos cada día, 14 de los cuales son utilizados por el sector transporte. La demanda mundial sigue creciendo, pero la oferta esta amenazada por la situación política en el Medio Oriente. Esto asegura un incremento constante en el precio, el cual continuara a proporciones inadmisibles. Las consecuencias involucran un incremento importante en los costos de transportación y las subsecuentes y serias repercusiones en todos los demás sectores económicos.
Los biocombustibles (etanol y biodiesel) están recibiendo una amplia atención debido a su potencial para sustituir al petróleo, pero también están generando mucha preocupación. El profesor David Pimentel de Cornell ha calculado que producir etanol requiere más energía de carburantes que la energía conseguida por usarlo. Contrario a lo planteado por Pimentel, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ha demostrado que las practicas de producción de átalos son eficientes, produciendo 1.23 BTUs de energía por cada BTU de carburante usado. La proporción citada es, sin embargo, no tan eficiente. Esta pobre Energía Retornada por Energía Invertida (ERPEI) constituye una contrariedad grande en la producción de etanol. Utilizando maíz como contribuyente base la proporción es tan solo de 1:1.5 y esta además asociada a la degradación de terreno debido a las grandes áreas que deben dedicarse a la producción de combustibles para poder copar la alta demanda.

El biodiesel producido de desechos tiene también un ERPEI muy bajo, sin embargo, podría contribuir a suplir el 20% de las necesidades de combustible líquido en los EEUU, y por lo tanto debe ser considerado como parte de la solución para cortar las adiciones del petróleo. Una fuente alternativa al maíz, y al biodiesel ha estado bajo investigación desde los años 60 y el interés en ella ha incrementado exponencialmente en las últimas décadas. Esta fuente es la celulosa, específicamente desechos forestales y cultivos energéticos cultivados especialmente para la producción de energía. Estos han sido identificados como Cultivos Madereros de Rotación Corta (SRWC por sus siglas en ingles).

Cultivos Madereros de Rotación Corta (CMRC)
Los CMRC tienen un ERPEI mucho más alta y pueden ser producidos en terrenos de barbecho, sub-utilizados o que no son adecuados para la producción de alimentos. Este tipo de área es abundante en el país. Lo necesario seria conseguir aquellas especies que se adapten a las condiciones climatològicas locales. En el Noreste de los EEUU una especie promisoria ha sido el Willow (Salix spp). Su ERPEI esta en el orden de 1:11-16. La energía derivada de la biomasa de estos CMRC tiene el potencial para ser una fuente significante para la producción de electricidad y combustible liquido en regiones apropiadas. También es capas de impactar positivamente el ambiente y la economía de las regiones donde puedan ser cultivadas. Desde hace tiempo, varios programas de investigación han estado envueltos en el desarrollo de procedimientos para convertir celulosa en etanol. Nuevas plantas de etanol que solo utilizan desechos de celulosa como base han sido implementadas en EEUU y Canadá.

Ciento veinte y cinco especies han sido examinadas en cuanto a su potencial para producir energía y su capacidad de rápido crecimiento, adaptabilidad y resistencia a pestes y enfermedades. Las especies con mayor capacidad han sido identificadas y las mas promisorias son Populus spp., Salix spp., Panicum virgatum, y Platanus occidentalis. La productividad en experimentos de estos CMRC ha sido de 2 a 5 veces mayor que las obtenidas en rodales naturales y plantaciones de confieras. Esta alta productividad ha sido el resultado de bien parear las especies a los sitios, las técnicas de establecimiento, el mejoramiento de clones y de las prácticas culturales. Los principales obstáculos encontrados hasta el momento han sido relacionados al desarrollo de equipos para la cosecha.

La Foresta y el Desarrollo

Detrás de la idea “desarrollo”, se sobre entiende la de “crecimiento económico”, que significa un aumento en “ingreso real” per cápita: El ingreso puede medirse por el Producto Interno Bruto(PIB) o
alternativamente por el Producto Nacional Bruto (PNB) que es el PIB menos el producto generado por la inversión extranjera en el país. El desarrollo incluye el fenómeno más pequeño, “crecimiento” junto con cambios adicionales. Estos cambios adicionales incluyen:

· Tecnología
· Educación
· Salud
· Medidas para proteger y mejorar la calidad de vida.
· Cambios en el balance de actividades dentro del Sector Primario de la economía (Sectores productivos de Materia Prima)
· Cambios en el balance de actividades dentro del Sector Secundario de la economía (Manufactura de Productos Terminados)
· Cambios en el balance de actividades dentro del Sector Terciario de la economía (Sectores de Servicios)

Desarrollo significa invariablemente un mejoramiento relativo así como también absoluto de los sectores económicos terciarios. Como se consigue el Desarrollo? Primeramente creando recursos, haciendo la tecnología de producción más eficiente de manera que la producción per cápita (ingreso) pueda aumentar, y concurrentemente construir los demás recursos a los cuales la tecnología mejorada pueda aplicarse. En otras palabras, el desarrollo se consigue al agrandar el capital nacional por cada trabajador e invirtiéndolo de manera que haga a las personas mas productivas. Ellos pueden entonces, dadas las leyes esenciales de orden y estabilidad gubernamental, usar los frutos de su productividad para una mejor existencia.

Hay dos maneras de aumentar el capital nacional: Una es tomando préstamos en el exterior. La otra es ahorrando en el país. Ahorrar en el país puede lograrse de dos maneras: una es por iniciativa privada: individuos y corporaciones ahorrando de sus ingresos. La gran parte de estos ahorros proviene de las clases poderosas: los “rubber barons” de Estados Unidos, los “Sheiks” de las naciones Arabes, etc. La otra manera para la nación ahorrar es a través de iniciativas gubernamentales.

El gobierno requiere que los individuos ahorren por la fuerza en el sentido ordinario de la palabra como en la antigua Rusia; o a través de forzar el ahorro mediante la inflación, como ocurre en América Latina. Como la inflación contribuye a forzar el ahorro? En términos simples, el gobierno aumenta la impresión de dinero y usa el exceso como si fueran las ganancias resultantes de vender “bonos de desarrollo” a las personas. Estas son forzadas por la inflación resultante, a ceder en el consumo y en su defecto comprar los “bonos de desarrollo”. En el proceso de desarrollo, el capital aumentado por los préstamos o el ahorro, se dispone para dos clases de uso principalmente, y va a apoyar un tercer requerimiento primordial del proceso.
Primero: Para inversiones en facilidades sociales tales como escuelas, proyectos de investigación, sistemas de transportación y comunicación, instituciones de salud y obras hidráulicas. Estas facilidades se denominan la “infraestructura para el desarrollo”.



Segundo: Para inversiones en facilidades no necesariamente sociales como factorías, maquinaria, instalaciones eléctricas, organizaciones de investigación y desarrollo y programas de entrenamiento a la clase obrera.

Tercero: Inversiones en el desarrollo cultural. Este tipo de inversiones no se consideran de inversión en capital en el sentido usual, más bien lo que se trata de lograr es un cambio en la actitud de la gente. Lo que se quiere evitar es que al proponerse un proyecto por ejemplo, las personas, debido a su avance cultural no digan “no nos molesten” pero si “cuando empezamos”.

La inversión en evolución cultural y mucha de la inversión en infraestructura es una inversión en capital humano. De todos los usos a los cuales se pueden dirigir los ahorros de una nación, tal inversión es concebida fundamentalmente para el desarrollo.

Ya que desarrollo significa creación de recursos, la foresta nacional es parte de la historia de desarrollo. Cada una de las naciones desarrolladas han basado su desarrollo en un gran porcentaje en sus bosques, siendo el recurso principal la producción de madera. Otros recursos del bosque han llegado a ser prominentes luego. Concentrándonos en la producción de madera, podemos notar que cada una de sus fases es interesante: aprovechamiento, regeneración, silvicultura, manufactura de productos de la madera, embarque y mercadeo.

La foresta tiene numerosas ventajas cono base para el desarrollo. La más obvia es que los bosques maduros constituyen una reserva de material, y si los árboles son de una especie útil, y puede lograrse el acceso a ellos, entonces se convierten en un recurso altamente versátil y líquido. Pueden ser usados para materia prima, pueden exportarse como trozas o productos con un alto grado de terminación, cambiándose por bienes capitales valiosos y bienes de consumo. El desarrollo económico de Suecia es un clásico ejemplo. Provisto con recursos forestales abundantes, hierro, ríos y talento humano, Suecia durante el siglo 19 se convirtió de una nación agrícola a una nación industrial. Un recurso principal del capital requerido fue el bosque, que produjo carbón para manufacturar acero y una línea completa de otros productos forestales para exportación y uso local. Durante el presente siglo los suecos han pagado sus prestamos anteriores al bosque: la han reconstruido de sus remanentes desbastados hasta llegar a ser un recurso manejado de manera conservadora en el cual el capital continua acumulándose por virtud de un exceso en crecimiento sobre lo que se remueve. El Bosque y la industria de la madera ha contribuido grandemente a construir la economía Sueca, la cual provee a sus habitantes con un ingreso per capita (PNB) entre los más altos del mundo, creciendo a un ritmo muy por encima de 3 porciento en algunos años.

Lo importante es que el bosque, viejo y nuevo, constituye reservas de capital que pueden utilizarse a manera que se necesiten para crear oportunidades de crecimiento económico. La oportunidad de generar empleos en la zona rural es una ventaja que posee el bosque y que sirve como base para el desarrollo. El aprovechamiento, por ejemplo, esta siendo ampliamente usado para fomentar el desarrollo en las naciones pobres. El aprovechamiento tiene las siguientes ventajas: puede diseñarse para que utilice intensivamente mano de obra: para usar grandes cantidades de mano de obra no especializada por unidad producida-mantenerlos empleados aunque los beneficios sean bajos. En otras palabras, las operaciones de aprovechamiento pueden ser “extensivas en capital”: Pueden utilizar esparcidamente el agente de producción, capital, que es escaso en las naciones en desarrollo. Las operaciones de aprovechamiento forestal pueden ser más sofisticadas y productivas, a manera que la mano de obra aprende a trabajar con equipo más sofisticado. De manera que el aprovechamiento sirve de entrenamiento, no solamente consumidor de mano de obra. Más aun, el aprovechamiento forestal tiene la ventaja de que mantiene a las personas en sus tierras, evitando que se muevan a las ciudades mediante la provisión de empleos permanentes. Y su principal alimentación, mano de obra y terrenos, tienen un costo social muy bajo, queriendo significar con esto que si no fueran usados en estos quehaceres, quizás no fueran utilizados en ningún otro que hacer.

La reforestación es otro instrumento para desarrollo económico, usado ampliamente por las naciones en desarrollo. La reforestación tiene las mismas ventajas que el aprovechamiento. Se puede argumentar que el aprovechamiento y la reforestación no son, después de todo, promotores efectivos del crecimiento en las naciones en desarrollo. El argumento implica que estas actividades producen bajos rendimientos sobre la inversión y deben ocupar grandes áreas de terreno si de verdad van a tener un impacto considerable en el desarrollo. En cualquier caso, cada nación tiene sus propias circunstancias y problemas.

Mientras que las fases de aprovechamiento y reforestación de la forestería tienen sus ventajas al promover el crecimiento económico de las naciones pobres, las etapas avanzadas de producción pueden ser efectivas también. La manufactura es un caso. Agregarle valor a la madera a través de la industria del mueble y otros procesos, son una manera de desarrollar hábitos de trabajo y familiarizarse con herramientas sencillas, de la misma manera que se hace en las labores de aprovechamiento y reforestación. Cuando los trabajadores llegan a familiarizarse con las herramientas y métodos, pueden avanzar a situaciones más complejas de manufactura.

Que conclusiones pueden obtenerse acerca de los efectos de la practica forestal de una nación en su desarrollo económico? Después de la II Guerra Mundial, los internacionalistas tuvieron una fuerte esperanza en la eficacia de las medidas tradicionales de la forestería: silvicultura, aprovechamiento forestal, transportación, procesamiento industrial de la madera y mercadeo. Después, al final de los años 60 y principios de los 70, la confianza en estas medidas tradicionales comenzó a resquebrajarse. Regiones forestales que, según las reglas viejas aceptadas, debieran estar emergiendo de la pobreza, no estaban logrando este objetivo.

Al final de los 70, el banco mundial anunció una nueva política para sus prestamos al sector forestal: un cambio de énfasis de lo industrial al desarrollo de las comunidades humanas fue el centro de la nueva política. El Banco Mundial exigía que sele diera mayor prioridad al mejoramiento del medio ambiente, al desarrollo rural y a la construcción de capital humano.

“Los protagonistas del desarrollo económico son las personas no los árboles”.

Resumiendo, el desarrollo es un proceso evolucionario caracterizado por dos tipos de cambio. Uno es el crecimiento económico: que significa un aumento en el PNB per cápita. El otro es un cambio en tecnología, infraestructura y el balance de actividades dentro de los sectores económicos. El desarrollo es una meta adoptada por muchas naciones, especialmente las naciones en desarrollo. Se consigue creando recursos: agrandando el capital nacional e invirtiéndolo para hacer a los habitantes más productivos. Los bosques y la forestería pueden ser instrumentos del desarrollo porque pueden proveer una reserva de capital, oportunidades para que la mano de obra rural aprenda nuevas habilidades gradualmente, y un amplio rango de actividades productivas desde la reforestación y el aprovechamiento forestal hasta la manufactura de productos terminados y el mercadeo de éstos.

Monday, June 10, 2013

El Pino Criollo bajo los ataques del síndrome “Littleleaf”


Seguro que muchos de ustedes han notado en nuestras zonas rurales los grupos de pino criollo con todas sus hojas (agujas) de color marrón. Esta es una señal de que el árbol está gravemente enfermo y posiblemente muera. Esto viene ocurriendo de forma recurrente, por más de dos décadas en La Sierra. Especialistas traídos por el Plan Sierra han diagnosticado posibles agentes causantes, y hace unos 10 años, nuestro colega Dr. Gunter Dobler, al regresar a Alemania después de numerosos años de servicio, pudo junto con el Dr. T. Jung del Instituto Estatal Forestal de Bavaria, concretizar la existencia del síndrome “littleleaf” cuya traducción literal seria “hoja pequeña”.

El síndrome es producido por una combinación de varios factores que incluyen el manejo histórico del suelo, un patógeno y la forma de manejar los arboles. Littleleaf puede destruir grupos de pinos en múltiples localidades un período de 5 a 15 años. La decadencia de los árboles se produce por una pérdida correlacionada de absorción en la superficie de la raíz, pérdida de carbohidratos necesarios para la nueva producción de raíces y pérdida del área eficaz de la copa. La presencia de este síndrome se confunde en las actividades de producción forestal, con los ataques a los árboles son atacados por escarabajos del pino. Aparentemente existen otras enfermedades asociadas al síndrome, donde los pinos muertos presentan síntomas diferentes, donde se encuentran pinos muriendo con todo su follaje (síntoma diferente al de littleleaf). Sucede que los escarabajos que atacan los pinos debilitados por “littleleaf” pueden desplazarse hasta pinos sanos en los alrededores inmediatos. El escarabajo transporta unos nematodos que pueden entrar al sistema vascular de las plantas, bloquear los vasos conductores de sabia, y producir la muerte por otra enfermedad conocida como “wilt”.

La enfermedad “littleleaf” no fue reconocida como un único agente causante de mortalidad hasta mediados de la década de 1930 en los EEUU. En el sureste de Norteamérica, se considera una enfermedad importante para el Pinus echinata, y ahora nos toca a nosotros enfrentarla en el pino criollo. El patógeno causal interactuando con el suelo y el árbol para generar los síntomas de littleleaf es un hongo común que provoca la pudrición de la raíz, y cuyo nombre científico es Phytophthora cinnamomi. Este hongo también enferma las raíces de otras plantas leñosas como el castaño, el aguacate y los robles.

P. cinnamomi es un hongo que se encuentra en casi todos los suelos. Se puede encontrar en el suelo bajo los pinos durante todo el año. También se puede encontrar en suelos sin pinos. También puede encontrarse en el suelo interactuando con las raíces del pino y sin embargo no causar la enfermedad de littleleaf. Es la composición del suelo y sus características de drenaje, que conjuntamente a las reacciones del árbol, generan los síntomas de “littleleaf”. Bajo árboles enfermos, los hongos se pueden encontrar físicamente situados donde se encuentra la mayor concentración de raíces absorbentes (a una profundidad máxima de 2.5 pulgadas). Otro hongo de pudrición de raíz de suelo, el Pythium sp. ha sido citado como un participante secundario en el síndrome. También se han identificado lesiones de nematodos en las raíces absorbentes.

La amarillez de las agujas es causada por una falta de absorción de elementos desde las raíces, especialmente nitrógeno. Las agujas enfermas sólo tienen aproximadamente el 40% del contenido de nitrógeno que contienen agujas normales. Otros elementos que son difíciles de alcanzar y controlar pueden ser motivo de preocupación, incluyendo potasio (K), fósforo (P) y magnesio (Mg). Se estima que más del 50% del sistema radicular absorbente en un pino sintomático está continuamente comprometido por la enfermedad littleleaf. Los hongos infectan las raíces de pino a temperaturas superiores a 21 grados C. El daño en la zona de las raíces se produce cuando los suelos están húmedos y éstas se encuentran en pleno crecimiento.

En cuanto al manejo histórico del suelo, el síndrome de littleleaf está muy relacionado con los suelos pesados, la erosión del terreno, la quema frecuente, los suelos poco profundos, con poca materia orgánica, bajo contenido de nitrógeno, y baja capacidad de intercambio catiónico. También resulta adversa la presencia de capas impermeables en el suelo, pobre capacidad de infiltración de agua, drenajes pobres, baja porosidad en la capa superficial y pérdida del horizonte superficial.

Este síndrome es un problema crónico para nuestro pino en lugares con suelos poco profundos, con arcilla pesada, y textura fina. La mayoría de veces este síndrome de la enfermedad no es reconocido. La enfermedad destruye la interfaz absorbente de la raíz entre el árbol y el suelo, dejando el árbol sin alternativas para sobrevivir. Una gestión más eficaz utilizando las respuestas adecuadas para esta enfermedad es necesaria. La comprensión de los mecanismos causales es un primer paso importante.

Las  mejores prácticas para minimizar las pérdidas producidas por esta enfermedad varían con las condiciones particulares de cada bosque y los objetivos de administración. Las siguientes opciones pueden tomarse en consideración: a) Utilizar pinos que no presenten síntomas de la enfermedad como fuentes de semillas; b) utilizar especies de coníferas resistentes; c) utilizar especies latifoliadas en los lugares afectados por el síndrome; d) disminuir la densidad de plantación; e) mejorar el sitio y las plantas; f) mantener un vigilancia regular de las áreas boscosas; g) eliminar árboles de alto riesgo; h) entresacar los arboles afectados y adicionales en las periferias de los focos de enfermedad; i) manejar la composición de especies; j) considerar el uso de fertilizantes. Una alternativa final seria regenerar el rodal.

Tuesday, January 15, 2013

Las formas de labranza invasoras destruyen los recursos forestales en República Dominicana


Por Santiago W. Bueno-López

 No es el siglo XIX, y tampoco se trata de una invasión militar. De todos modos, este nuevo tipo de invasión, está causando estragos en los recursos naturales dominicanos. Recientemente estuve trabajando en el municipio de Restauración, en la provincia de Dajabón, y tuve la oportunidad de apreciar por primera vez la diferencia de los bosques en ambas naciones. En Restauración los bosques de pino criollo son majestuosos, con arboles esbeltos y altos. Del otro lado pude apreciar con mucho pesar como lucen de desoladas las montañas de nuestro país hermano Haití. 

 

Es bien sabido que la perdida de cobertura vegetal y del recurso suelo ha sido provocada por el mal manejo que se le ha dado desde tiempos inmemoriales a los recursos el país vecino. Y hemos sido testigos también de los graves problemas que ocasionan este hecho, provocando deslaves y pérdidas de vidas humanas; cuando las lluvias torrenciales en la temporada ciclónica arrasan con el suelo desprovisto de vegetación. Los habitantes de la isla no provienen de sociedades con conocimientos de silvicultura, y es inexplicable el hecho de que hayamos podido preservar el poquito de bosque que queda en esta parte de la misma.

 

Los dominicanos se jactan de pregonar sobre la diferencia que se aprecia en la cantidad de vegetación que existe entre los dos países y sin embargo, nuestros recursos comienzan a ser manejados de la misma forma abusiva que conduce a la desertificación. Para muestra basta un botón. En la fotografía más abajo se muestran dos montañas. La de la derecha fue tomada en Haití; la de la izquierda en el sur de nuestro país. Pueden notar diferencias extremas? Y no es asunto que debiera causar sorpresas, pues quienes están realizando la gran mayoría de las labores de campo son precisamente haitianos. Y lo están haciendo a la manera que fueron acostumbrados, y con la cual destruyeron los bosques y el suelo de su país, quemándolo todo previamente sin que se le salve nada.


Fotos: Luis Eduardo Peralta

Las autoridades responsables de salvaguardar nuestro medioambiente deben ponerse los pantalones y evitar que la invasión haitiana que viene causando el deterioro acelerado de nuestros recursos siga avanzando. Ellos ya acabaron con los recursos de su país y ahora vienen a acabar el nuestro. Y cuando todo esté destruido en este lado de la isla, no tendremos como ellos han tenido en Republica Dominicana, un lugar donde refugiarnos. No tenemos branquias y lo que nos rodea es agua de mar.

 

 

El Holocausto del Pino Criollo en Republica Dominicana


Por Santiago Wigberto Bueno-López

 
En historia se identifica con el nombre de “Holocausto”, al intento orquestado por Hitler, de aniquilar totalmente a la población judía de Europa. Unos 6 millones de judíos perdieron la vida. Así mismo como le “entro” Hitler a los Judíos, contrabandistas y regentes  inescrupulosos; bajo la mirada impotente, quizás inepta y a veces encadenada con complicidad de algunos fiscalizadores gubernamentales; le han entrado a las poblaciones de pino criollo, Pinus occidentalis, Sw., en La Sierra y otras partes del país, y lo único que se prevé en futuro no muy lejano, es la aniquilación de esta especie en las aéreas productivas. Esta especie con cuya madera se construyeron casas que hoy después de más de 100 años aún perduran, habrá que ir al Parque Nacional para verla, dice un amigo y ex viceministro de Recursos Forestales. 

Mientras el Plan Sierra fue regente único, se mantuvo un nivel ético adecuado en el manejo de los bosques de pino en la sierra. Se trabajaba con el afán de lograr la meta propuesta de que el 60% de esta región estuviera bajo cobertura boscosa. La difícil tarea de servir de intermediario tenía como prioridad, 1) lograr que los propietarios cumplieran los compromisos de mantenerse produciendo madera de manera perpetua; 2) incrementar las áreas de reforestación; 3) realizar las operaciones silviculturales respetando las decisiones técnicas apropiadas y 4) respetar las áreas designadas como zona de protección.

En el 2000 las autoridades adoptan una nueva ley forestal y se autorizan un sinnúmero de regentes con la potestad de presentar y ejecutar planes de manejo y planes de corta. Contrario al Plan Sierra, que contaba con un equipo multisectorial de profesionales para hacerse cargo del manejo del bosque; los regentes que surgen actúan en la mayoría de los casos, de manera individual, tienen lagunas técnicas y éticas considerables y no poseen un propósito silvicultural que les sirva como guía.   Aparentemente, la única meta es “cobrar” sus trabajos, cosa que se logra más fácil y en mayor cantidad extrayendo mucho volumen del bosque, sin considerar sus funciones ecológicas en el presente y futuro. Para lograr mucho volumen, deben extraer lo mejor del bosque, explotando y disminuyendo considerablemente el acerbo genético de las poblaciones de pino criollo. Nunca es bueno generalizar pero, así como lo hicieron las madereras en la primera mitad del siglo XX, los regentes que surgieron a principios del siglo XXI han “explotado” los bosques remanentes de pino criollo.

 


 Las autoridades fiscalizadoras no han logrado controlar la conversión de bosque a conuco y eventualmente a pastos. Según ellos, y quizás en eso tengan razón, no existe el apoyo logístico para lograrlo sin embargo, se otorgan permisos para cortar dos y tres arboles que luego se convierten en 10 o 20, y por ahí comienza el problema. Otra desventaja en la subsistencia del pino criollo, es que no se ha logrado establecer plantaciones exitosas que puedan competir con otras especies como el pino caribaea. La productividad de éste último en plantaciones, sobrepasa en mucho la de nuestro pino y por lo tanto, desde el punto de vista económico es preferido por parte de propietarios y administradores forestales. Esto ha resultado en el remplazo del pino criollo de bastas áreas que una vez ocupó de manera exitosa. Desde el Plan Sierra se han venido haciendo investigaciones con tal de mejorar el establecimiento de plantaciones de pino criollo pero los resultados de estas pruebas no han sido concluyentes.

Un viaje reciente de recolección de datos para fines de investigación forestal nos llevo en un recorrido por las principales aéreas de productoras de madera de pino criollo, en la zona norte del país. Exactamente estuvimos recorriendo las áreas productivas en los municipios de Jarabacoa, San José de las Matas y Restauración. El estado actual de esos lugares es extremadamente desalentador, siendo mucho más crítica la situación en San Jose de las Matas. En la mayoría de los lugares visitados en este municipio, el bosque de pino criollo ha sido remplazado por otras especies, pastizales degradados o por conucos, y donde quedan pinos endémicos estos son ralos, desatendidos y de mala formación.



Del holocausto de nuestro endémico pino criollo podría devenir la decadencia de nuestras zonas rurales. Para evitarlo necesitamos de mejor voluntad en el ejercicio de fiscalización, responsabilidad que recae sobre el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, sobre todo en lo que respecta a la supervisión de regentes, para que éstos últimos cesen de explotar y de minar lo que resta de nuestros bosques naturales de pino criollo. Se debe por todos los medios velar para que se cumpla lo acordado en los planes de manejo. A los contrabandistas debieran despojarlos de los camiones en los que se transporta la madera contrabandeada, para frenarlos aunque sea momentáneamente. Aunque las plantaciones del pino criollo no pueden competir en términos productivos con las de otras especies, estoy seguro que un programa agresivo de investigación en métodos alternativos de reproducción, especialmente aquellos que consideran la regeneración natural, nos permitirá encontrar las técnicas apropiadas para reproducir adecuadamente nuestro pino criollo. Estas acciones deben ser acompañadas de políticas apropiadas. Como es posible que si ocurre un incendio en un rodal, esta área no pueda ser intervenida apropiadamente? En el lapso de tiempo que transcurre hasta que se autoriza una intervención, se establecen especies indeseadas y las áreas se convierten en improductivas.

Debemos intentar por todos los medios traer de vuelta el “occidentalis”. Nos da la impresión de que ha sido abandonado a su suerte y este curso de acción que aparentemente han tomado algunos administradores forestales importantes, es inaceptable.

 

 

Monday, June 11, 2012

Importancia de la calidad del agua producida en La Sierra

Por Dr. Santiago W. Bueno, Ph.D.
El ciclo hidrológico comprende la transición de las aguas por los océanos, lagos, ríos y suelos y nosotros los humanos necesitamos que este ciclo siga proveyendo agua suficiente y de buena calidad para mantener una calidad de vida aceptable. Sin embargo, la situación del recurso agua en el mundo es cada día más preocupante. A través de la prensa nos enteramos, de catástrofes causadas por demasiado agua, poca agua o agua contaminada. El país y la región no son ajenos a estas catástrofes.
          Muchas naciones del mundo han entendido la importancia que tiene el agua, y  la han tomado muy en serio al momento de planificar el desarrollo a largo plazo de sus países, sus grandes ciudades y pequeñas comunidades. En 1986 el Profesor  Werner Stumm dijo que el “agua es el requisito más esencial que la naturaleza provee para sostener la vida de plantas, animales y humanos. La cantidad total de agua fresca en la tierra podría satisfacer todas las necesidades de la población humana si estuviera distribuida equitativamente y fuera accesible”. Hoy día se hace necesario proteger los ecosistemas hidrológicos  debido a que su calidad está siendo gravemente afectada por el desarrollo cultural y nuestra civilización. No solo debemos pensar en términos de los efectos inmediatos a los humanos que toman el agua sino también en los peligros impuestos en el agua como sistema de soporte de vida de una red compleja de organismos acuáticos y ciclos biogeoquímicos.
Con el termino calidad de agua se hace referencia a la composición del agua en la medida en que esta es afectada por la concentración de sustancias toxicas, producidas por procesos naturales o antropogénicos. Los estándares sobre calidad de agua variarán dependiendo de si se trata de agua para consumo humano, para uso agrícola o industrial, para recreación, para mantener la calidad ambiental, etc.
            La calidad de las aguas de los acueductos de las ciudades de Santiago, Mao, Moca y otras comunidades en gran parte del valle del Cibao, depende en gran medida del uso de suelo bajo el que se encuentran las cuencas altas y medias de los ríos y arroyos que suplen esos acueductos.  Las cuencas y micro cuencas mencionadas arriba ocurren en su mayoría en la región conocida como La Sierra. Casi todas tienen gran parte de su cuenca alta dentro de los límites del Parque Nacional J.A. Bermúdez. Al salir del parque, los suelos inmediatos a los cursos de ríos y arroyos se encuentran sometidos a diferentes tipos de uso, los cuales contaminan en menor o mayor grado el agua que transcurre por ellos hasta llegar a los depósitos (presas) de los acueductos que suplen de agua a gran parte del Valle del Cibao. En esta región, los desperdicios de la actividad humana y económica entran al sistema fluvial, donde mayor y severo es el impacto negativo.
            El hecho de que más de 2 millones de habitantes son servidos por las aguas que provienen de las microcuencas serranas, convierte en prioritaria la necesidad de mantener un monitoreo constante de las mismas así como la identificación de los factores principales que inciden en su deterioro o preservación. Uno de estos factores es el uso de suelo bajo el que se encuentran las partes altas y medias de las microcuencas. Se intuye que los bosques contribuyen con el mantenimiento de una alta calidad del agua. Esto lo logran a través de minimizar la erosión del suelo en el sitio, y por medio de trampas o filtrado de otros contaminantes del agua.
Por otra parte, un suelo dedicado a la producción agrícola, cultivos perennes, pastos, café; en los terrenos escarpados que caracterizan las cuencas de los ríos contribuyen con la contaminación y deterioro de la calidad de las aguas, debido a que estos últimos necesitan para mantenerse productivos,  la aplicación de químicos y fertilizantes, siendo sus residuos lixiviados y transportados hasta las fuentes de agua de las microcuencas y cuencas que alimentan los acueductos que proveen de agua a las comunidades en los valles.
            Una mayor cobertura de bosques latifoliados y húmedos se reflejaría en una mayor calidad de agua, con menos contaminantes; mientras que la presencia de agricultura, café y pastos, debido al uso indiscriminado de pesticidas y alto potencial de erosión en este tipo de uso de suelos, la disminuiría.
Los consumidores de las aguas serranas podrían beneficiarse si se identifican cuales fuentes de agua presentan niveles de contaminación críticos e inapropiados, y se toman medidas correctivas para controlar las causas que provocan esa contaminación. El agua es única, su cantidad es fija y sin ella no hay vida (Eugen, 1999).
            La medición de la calidad de agua serrana, es una estrategia factible para enfrentar la contaminación y posibilitaría un análisis minucioso de la situación que enfrentan las ciudades del valle. Las medidas correctivas una vez identificado el problema, garantizarían una oferta segura de agua para consumo humano tanto en cantidad como en calidad.

La producción actual de casabe no es amigable al medio ambiente.

Por S. W. Bueno-Lopez
El casabe es un producto de gran impacto socioeconómico en la República Dominicana, debido a que un considerable número de familias obtiene su sustento diario con la producción de yuca amarga, el procesamiento, la industrialización y la venta del casabe. Asimismo, su venta en los mercados del exterior genera divisas a favor de la balanza de pagos del país. Sin embargo, cuando se considera su efecto en el medio ambiente, tanto la producción de yuca amarga como el proceso de industrialización en la mayoría de los casos, causan gran deterioro en los suelos donde se cultiva la primera y en los bosques rivereños que es de donde proceden la gran mayoría de la madera utilizada como combustible para los hornos productores.
Consideremos las procesadoras de casabe en la carretera Santiago-San José de las Matas. En los últimos 10 años estas se han multiplicado debido al aumento del tráfico por la carretera Santiago-San José de las Matas y las mejoras del casabe serrano. Sin embargo, la gran mayoría de la yuca es producida en zonas de altas pendientes, son suelos frágiles y donde no se aplican las medidas de conservación necesarias para evitar la erosión ni que los sedimentos alcancen los proyectos hidroeléctricos de alta inversión que se han levantado en la región.
Otra preocupación radica en la forma en que se procesa la yuca amarga.  Como todos los miembros de las euforbiáceas, la planta de yuca produce una sabia que contiene el glucósido cianogénico que es venenoso al ser humano y los animales, por lo que se deben tomar medidas extremas de seguridad durante el proceso de su preparación en la industria del casabe. Este proceso no se realiza de forma adecuada y los humanos y animales quedan expuestos a la ingestión crónica de pequeñas dosis de tóxicos que, durante meses o años lesionarán al sistema nervioso central y al sistema nervioso periférico. Es casi seguro que no se utilizaban guantes impermeables durante el manejo, los trabajadores no se lavan adecuadamente al terminar su faena y las aguas residuales tóxicas se esparcen sin ningún control.
Todo el que transita por esta carretera puede observar las grandes cantidades de leña de diversas especies, incluyendo especies maderables preciosas listas para alimentar los hornos de fabricación. A saber, no se conoce de la existencia de fincas energéticas en la región que puedan ser las suplidoras de esta gran cantidad de madera. Cientos de metros cúbicos son consumidos semanalmente en la producción de casabe. Si consideramos que las especies de mayor crecimiento en la región lo que producen en promedio es 12 metros cúbicos por hectárea cada año, entonces debemos asumir que los bosques están siendo depredados de forma alarmante y con mucha falta de racionalidad.
Las autoridades de Medio Ambiente no parecen haber notado este proceso o lo han inadvertido con conocimiento de causa. Muchas familias dominicanos dependen de esta industria pero de la manera que se está procediendo no se prevé sostenibilidad para la industria misma ni para los recursos naturales que la sostienen. El país tiene zonas potenciales para la producción de yuca, como materia prima principal para la elaboración de casabe, pero no existe un protocolo para identificar estas zonas y un reglamento que limite la producción de esta en terrenos marginales. Desde finales de la década de los 70 se viene trabajando en el rescate de las zonas boscosas de las regiones críticas del país. Parece que hemos vuelto a desandar este arduo camino. La producción de madera para combustible debe regularizarse mediante la creación de las fincas energéticas que se plantearon hace más de tres décadas y alas que no se le dio continuidad.
Si la industria del casabe es buena en los aspectos sociales y económicos, debemos buscar la manera de que también sea amigable al medio ambiente, creando una fuente sostenible de madera mediante la creación de fincas energéticas, y haciendo eficiente el uso de los combustibles para los hornos. Las plantas leñosas son un recurso renovable pero deben ser manejadas de forma eficaz. Debemos reducir además la incidencia devastadora de la producción de yuca amarga en el suelo y su subsecuente efecto en detrimento de los sistemas fluviales, localizando suelos capaces de soportar el manejo intensivo requerido, e incorporando medidas para conservar este valioso recurso.