Wednesday, July 1, 2015

UNA REFLEXIÓN Y PROPUESTA SOBRE EL MANEJO ACTUAL DE LOS BOSQUES EN SAN JOSE DE LAS MATAS Y LA SIERRA 26 de Noviembre, 2014


Buenos días a la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados; buenos días a los representantes de las distintas organizaciones de San José de las Matas; buenos días a los representantes de la prensa. Mi nombre es Santiago Bueno, nacido y criado en este municipio de San José de las Matas. Soy Ingeniero Forestal egresado del programa ISA-UCMM, con maestría en manejo de recursos forestales y doctorado en métodos cuantitativos aplicados a las ciencias forestales, ambos títulos obtenidos en la Universidad Estatal de New York, Colegio de Ciencias Ambientales y Foresta.

Hoy me expreso representando la gran mayoría de la sociedad civil y organizaciones de San José de las Matas, para reflexionar sobre la situación de los bosques de La Sierra y las preocupaciones vigentes, en lo que se refiere al manejo que se le está dando a estos en la actualidad.
Primeramente queremos socializar con la audiencia cual ha sido el proceso de deterioro de los bosques de La Sierra el siglo pasado. Esta región conformada por los municipios de Jánico, Monción y San José de las Matas, tenía a mediados del siglo pasado una cobertura vegetal, principalmente de pinos, de más de un 60%. Debido a la explotación irracional de los pinares por parte de empresas madereras en contubernio con la dictadura de Trujillo, la cobertura fue significativamente deteriorada, quedando tan solo un 22% de ésta en la década de los 70.

A principio de los años 80 se inicia en San José de las Matas el primer proyecto de manejo forestal científico y sostenible, bajo el régimen de planes de manejo. Este proyecto se logró con la asesoría de la Agencia Sueca para el Desarrollo, en la zona conocida como La Celestina. Este proyecto ha sido la escuela del manejo forestal apropiado en la República Dominicana. Por más de 10 años los suecos estuvieron asistiendo al Plan Sierra y al país en la aplicación de las técnicas silviculturales y científicas apropiadas para el manejo sostenido del bosque.

Que queremos decir por manejo sostenido de bosque? La respuesta a esta pregunta la encontramos en la experiencia vivida en Proyecto de la Celestina. En este proyecto se ha cortado arboles mediante la aplicación del principio de rendimiento sostenido y la cobertura boscosa ha aumentado. Al inicio del manejo se contaba con una cobertura de 50% y hoy, a más de 30 años de iniciarse las operaciones de corte, la cobertura boscosa ha aumentado hasta llegar a un 70%, gracias a los programas de reforestación, donde se plantan mucho más arboles de los que se cortan, y a la disminución del conuquismo en la región.

Quien les habla trabajó en el Plan Sierra en la década de los años 90. Para esa época el Plan Sierra era el único regente autorizado a manejar los bosques, con la meta de llevar la cobertura total de La Sierra hasta un 60%. Se contaba con unos 239 planes de manejo en operación; y en promedio se plantaban y cuidaban hasta que se establecieran unos 60 árboles por cada árbol aprovechado. A partir del año 2000, con la ley 64-00 se creó la Secretaria de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, quien desde esa época ha sido responsable de los bosques del país. Es decir, la Secretaria de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales es quien emite los permisos y es la única responsable de controlar el aprovechamiento de los bosques, tanto en La Sierra como en el país.

En el caso de La Sierra, sin temor a equivocarnos podemos afirmar que los planes de manejo, instrumento que comprometía al propietario a producir bosques continuamente,  han perdido su esencia, y las gestiones en Medio Ambiente para ponerlos en operación son casi imposibles. La aprobación de un Plan de Manejo en las oficinas de Medio Ambiente tarda la mayoría de las veces, más de cuatro años. Sin embargo, un por ciento muy alto de la madera que sale hoy de La Sierra a ser procesada y crear empleos en otras regiones, se hace con permisos emitidos por las oficinas del Ministerio de Medio Ambiente. Estos permisos se emiten con muy poco criterio técnico en cuanto al manejo y seguimiento, constituyéndose en un proceso lleno de debilidades que ha dado como resultado las denuncias que presentamos a continuación:   
  •  Por norma de medio ambiente, se deben plantar 20 árboles por cada árbol cortado. Esto no se hace.
  • A través de los permisos, los técnicos de Medio Ambiente marcan los arboles a cortar, sin embargo, los que ejecutan el corte lo hacen siguiendo un sesgo sistemático, cortando los mejores árboles, dejando en pie un bosque raquítico y destruyendo el acervo genético del mismo. 
  • Hay varias denuncias de que no se respetan las aguadas ni los límites de los bosques ribereños, según lo indica la ley 64-00.
  • Nos han llegado un sinnúmero de denuncias de que un solo permiso  lo utilizan para varios cortes, y hasta se venden los permisos.


 

Nosotros no podemos permitir que se repita el proceso de deterioro y destrucción de los bosques como sucedió en el siglo pasado. Nuestros hijos no nos perdonarían que nos quedemos con los brazos cruzados, mientras decenas de camiones salen cargados diariamente, con permisos de pinos emitidos con las debilidades ante expuestas.

El aprovechamiento del bosque debe estar acompañado de un crecimiento en cobertura vegetal y en un bosque de alta calidad. Tenemos muchas experiencias de casos exitosos en nuestro municipio como el Proyecto Celestina y el Proyecto Falconbridge en Arroyo Hondo. También en países como Chile, Suecia, Cuba, Estados Unidos, Honduras y muchos otros el manejo del bosque ha sido exitoso y perpetuo.

Nosotros no estamos aquí solo para criticar ante la Comisión de la Cámara de Diputados; nosotros estamos aquí porque creemos en la industria forestal, pero en una industria forestal que maneje el bosque apropiadamente, permitiendo el crecimiento y la mejora cualitativa del mismo. En tal sentido proponemos formalmente a la Comisión, la conformación de un equipo integrado por representantes de instituciones locales y nacionales como la Cámara de Diputados, las Iglesias Católica y Evangélica, el Honorable Ayuntamiento, la Asociación para el Desarrollo, la Cooperativa San José, la Asociación de Comerciantes, y otras entidades preocupadas por los eventos descritos, para que asistidos por el Plan Sierra, quien les habla y otros profesionales del área, con el objetivo de indagar a nivel de campo las denuncias ante señaladas.

Para realizar este trabajo solicitamos que la  Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados interceda con sus buenos oficios para canalizar ante la oficina de Medio Ambiente local, la documentación de soporte de los permisos y planes de manejo emitidos desde el 2014 a la fecha. El equipo seleccionado tomara una muestra aleatoria del total de permisos otorgados y evaluará en campo si se está cumpliendo con los requerimientos del aprovechamiento sostenido del bosque según lo indica la ley 64-00.
Con los resultados obtenidos, el equipo dará las recomendaciones a la Comisión para las acciones correctivas de los mismos.

Hasta tanto se obtengan los resultados de la investigación, proponemos que los nuevos permisos deberán ser otorgados demostrándole a la comisión que se están cumpliendo las normas establecidas. Medio Ambiente debe presentar un listado mediante el cual se conozca quienes tienen los permisos. Queremos puntualizar que esta propuesta la hacemos para mejorar la industria forestal, aplicando un manejo forestal correcto y transparente, que produzca bienes consumibles para satisfacer las necesidades de los dominicanos pero que el bosque de alta calidad y cantidad permanezca. Porque bajo ninguna circunstancia permitiremos que se continúe con la destrucción de los bosques de nuestra amada Sierra.


Friday, October 24, 2014

Cambio Climático y la Captura de Carbono en los Bosques de Pinus occidentalis de la Provincia de Santiago de los Caballeros

Según los entendidos (Germanwatch Climate Risk Index, 2013), la Republica Dominicana es uno de los 10 países más vulnerables al cambio global climático en el mundo. El nivel de vulnerabilidad física es especialmente alto. Según la evaluación de vulnerabilidad llevada a cabo en el 2013 por USAID para África y América Latina, las proyecciones futuras para el país muestran cambios regionales y estacionales en las precipitaciones y las temperaturas que probablemente conducirán a más sequías en regiones áridas y precipitaciones extremas en las regiones meridionales. La preocupación prevaleciente aquí y en las demás naciones del mundo en lo que respecta al cambio climático global, ha despertado el interés de los gobiernos y la comunidad científica en trabajar mancomunadamente para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero, así como también y bajo ciertas circunstancias, en la medición y estimación de la captura adicional de carbono por parte de la vegetación como parte de las reducción de estas emisiones.

Llegar a entender el ciclo del carbono, particularmente los impactos de las actividades humanas en la acumulación y flujo del carbono desde y hacia los depósitos naturales, es crítico para enfrentar el cambio climático. Dentro de los principales desafíos que deben superarse en primera instancia, está el desarrollar las herramientas necesarias para una correcta cuantificación y monitoreo de CO2 que es el principal gas de efecto invernadero en los depósitos de carbono. Gracias al apoyo del Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología y su Fondo Nacional de Innovación y Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDOCyT), el autor y líder del Programa de Investigaciones Silviculturales, Ambientales y Cambio Climático (PISACC), de la Vicerrectoría de Investigación e Innovación de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, diseñó y condujo un estudio donde se evaluaron dos metodologías que permiten la cuantificación de las reservas de carbono en la biomasa forestal aérea de Pinus occidentalis, Sw. Estas metodologías son conocidas en la comunidad científica como ecuaciones regresivas alométricas y factores de expansión de biomasa.

Para desarrollar los modelos alométricos de forma tal que se pudiera establecer la correlación del volumen del fuste principal de los árboles muestreados con sus ramas y follaje, fueron inventariados unos veinticuatro rodales naturales de esta especie endémica de la isla, en tres diferentes etapas de desarrollo (bosque joven, maduro y en desarrollo), en un aérea geográfica que abarcó desde la sección de Jicomé en San José de las Matas hasta Franco Bidó en Jánico. La biomasa y la concentración de carbono fueron medidas en cada uno de los componentes aéreos de estos árboles. También se desarrollaron los factores de expansión y se compararon ambas metodologías en su capacidad para estimar el dióxido de carbono equivalente (CO2) en la unidad de área base, la hectárea. Los resultados de la investigación muestran que las ecuaciones alométricas permiten realizar mejores predicciones que los factores de expansión de biomasa, mientras que la mejor combinación de variables independientes incluye el diámetro del árbol a 1.30 metros del suelo y la altura total del árbol. El mejor modelo matemático de los 30 probados para predecir la biomasa seca total en P. occidentalis, tomando como base los criterios estadísticos indicadores de mejor ajuste, es el modelo potencial, dentro del grupo de ecuaciones de regresión curvilínea.

Comportamiento de la variable dependiente, Biomasa Seca Total y las variables independientes volumen total, diametro a 1.30 metros del suelo y las variables combinadas dap y altura total.
Los rodales estudiados tienen en promedio unos 342 árboles por hectárea, con una biomasa fustal promedio de 94 toneladas (Ton.) y una biomasa aérea de 126 Ton. La fracción de carbono se cuantifico en un 0.49, lo que quiere decir que en el pino criollo, 49% del peso seco de la madera del fuste es en promedio carbono capturado. Se calculó que una hectárea de bosques de esta especie, fija alrededor de 226 toneladas de CO2 equivalente. Una hectárea (ha.) de arroz bajo riego produce aproximadamente 20 Ton. de CO2eq. En Republica Dominicana se cultivan en promedio 120 mil hectáreas de arroz que producirían alrededor de 2.4 millones de Ton. Si una hectárea de pino con densidad promedio captura 226 Ton. de CO2eq, y a principios del nuevo milenio se estimaba que en el país habían unas 300 mil hectáreas de pino, estas estarían capturando 67.8 millones de Ton. de CO2eq. Los rodales de pino criollo con densidades promedio están capturando entonces 28 veces la cantidad de CO2eq que produce el cultivo de arroz en el país.



Por otra parte, si se fuera a vender esta captura en mercados europeos, una compañía experta en el mercado de bonos de carbono, la Factor CO2, ha reportado en los últimos 6 meses un precio promedio por año y por tonelada de CO2 equivalente de $4.50. Si un propietario se decidiera a vender la captura de carbono que se logra en una hectárea de bosque en el área de estudio, percibiría hoy día un ingreso anual de unos $1,018 Euros o aproximadamente RD$ 60,642. Si comparamos este ingreso con lo que el propietario percibiría por vender la madera acumulada, la cual se estimó en unos 91 metros cúbicos y se acumuló en un periodo de no menos de 50 años, y teniendo en cuenta que en promedio un metro cubico se vende alrededor de RD$ 1,000, el propietario percibiría por concepto de la venta de madera en esa hectárea aproximadamente unos RD$ 2,000 por cada año que tuvo su bosque ocupando el terreno. Claramente resulta mejor para la lucha contra el cambio climático y para el bolsillo de productor, si el país logra que los productores preserven sus bosques de pino, colocando en los mercados de carbono la captura del CO2 equivalente, ya que en promedio el propietario podría percibir a partir de, vamos a decir 15 años, una suma mayor a la percibida por la venta de su madera.

La Importancia de las Áreas Protegidas por Bosques para la Producción de Agua Potable

Los bosques y los sistemas de agua dulce interactúan de muchas maneras diferentes. Los primeros proporcionan estabilidad del suelo y reducen la carga de sedimentos; dependiendo del tipo de especies de árboles que estén formados, producen diferentes impactos en la acidificación del agua; reducen la incidencia y la gravedad de las inundaciones dese las cabeceras de las cuencas; influyen en la disponibilidad de agua para los sistemas de riego; y permiten mantener la calidad del agua para consumo humano y fines industriales. Muchas de estas interacciones son complejas y su precisa naturaleza y significado sigue siendo objeto de debate entre hidrólogos, economistas de los recursos naturales y ecologistas. Es de nuestro interés dilucidar sobre el papel de los bosques, especialmente los bosques protegidos, en mantener la calidad del agua potable para las grandes ciudades. Hay muchas razones para este enfoque: muchos habitantes de ciudades ya enfrentan una crisis de calidad de agua. El agua contaminada se ha convertido en una carga enorme y en gran medida produce impactos serios en la salud a corto y a largo plazo, incluyendo la mortalidad infantil.

El agua es, en teoría, un recurso renovable, sin embargo, el descuido y el despilfarro con que se ha utilizado, la velocidad de crecimiento de la población humana y la creciente demanda per cápita de agua, significa que la provisión de suministros adecuados y asegurados de agua son ahora una importante fuente de preocupación, de gastos e incluso de tensión internacional (ver ilustración debajo). De ciento veinte millones de personas en América Latina y el Caribe, cerca del 30 por ciento de la población urbana, carece de agua potable. Muchas personas mueren cada año como consecuencia directa de esta escasez. Anualmente, 2.2 millones de muertes, cuatro por ciento de todas las muertes en todo el mundo, pueden ser atribuibles al insuficiente suministro de agua potable.

¿Qué pueden proporcionar los bosques?
Gran parte del agua potable del mundo proviene de cuencas que están o deberían estar naturalmente forestadas. Parece haber un vínculo claro entre los bosques y la calidad del agua que sale de una cuenca, un vínculo mucho más esporádico entre los bosques y la cantidad de agua disponible y un enlace variable entre bosques dependiendo del tipo y edad y la constancia del flujo. El conocimiento del tipo y edad de los árboles, las condiciones del suelo y las necesidades del usuario, puede ayudar a determinar qué tipo de políticas de manejo forestal será más beneficiosa. Como sucede ahora más que nunca en las regiones aledañas a San Jose de las Matas, la pérdida de cubierta forestal y la conversión a otros usos de la tierra puede afectar gravemente las fuentes de agua dulce, amenazando la supervivencia de millones de personas que utilizan nuestras aguas en la parta occidental del Valle del Cibao.

Hay una suposición generalizada de que los bosques proveen las funciones ecosistémicas útiles en mantener un suministro constante de agua de buena calidad. De hecho, la función hidrológica de los bosques sigue siendo objeto de debate. Los impactos del uso de la tierra sobre los recursos hídricos dependen de muchos factores ecológicos y socioeconómicos, dificultando las generalizaciones. Los factores naturales incluyen la estructura del suelo, la topografía y el clima, mientras que los factores socioeconómicos incluyen capacidad económica y el conocimiento de los agricultores, las prácticas de manejo y el desarrollo de infraestructuras. Por lo tanto el impacto preciso de LAS cuencas forestadas en el suministro de agua varía considerablemente entre lugares y también puede variar en un solo lugar dependiendo de factores tales como la edad y composición del bosque.


Según un análisis preparado por el Profesor Lawrence Hamilton y David Cassells del Banco Mundial, el agua que procede de cuencas con bosques, es generalmente de mayor calidad que el agua procedente de cuencas donde predominan otros tipos uso a la tierra. Además de proveer agua con calidad, las cuencas forestadas pueden tener un impacto local importante en la regulación de flujo de agua. Un bosque no perturbado con sotobosque, hojarasca y suelo orgánico enriquecido es la mejor cobertura del suelo para una cuenca con el fin de minimizar la erosión por agua. Cualquier actividad, incluyendo la remoción de hojarasca, incendios, pastoreo o arrastre en la tala, elimina esta protección y aumenta la erosión. El agua podría convertirse en no apta para su uso humano, o en dado caso, se aumentarían considerablemente los costos para hacerla útil. Al minimizar la erosión del suelo mediante su protección, los bosques reducen el problema de la sedimentación que se produce debido al transporte y deposición de las partículas del suelo en los cursos de agua. Esta tarea es difícil hoy día, pues si se dice que los que manejaron los bosques serranos a mediados del siglo pasado mermaron significativamente sus poblaciones, los encargados de autorizar la gestión del bosque hoy día, “autorizan” su destrucción sin sentir remordimiento.

Efectos del Cambio Climático en los Ecosistemas

Como cambio climático se hace referencia a cualquier cambio en el clima con el tiempo, ya sea debido a la variabilidad natural o como resultado de la actividad humana. El cambio de clima mundial es atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables. Según el cuarto reporte del Panel Intergubernamental en Cambio Climático (IPCC, 2007), El calentamiento del sistema climático es inequívoco, y se hace evidente en las observaciones de los aumentos promedio mundial de las temperaturas del aire (Figura 1) y del océano, el derretimiento generalizado de nieve y el hielo y el aumento del nivel medio del mar.


Figura 1.Cambios observados en la temperatura global media de la superficie.
Once de los últimos doce años (1995-2006) figuran entre los doce años más calientes en el registro instrumental de la temperatura superficial mundial (desde 1850). La tendencia lineal de calentamiento de los 50 años desde 1956 hasta 2005 (0.13 [0.10 a 0.16] º C por década) es casi el doble que para los 100 años 1906 a 2005.
Figura 2. Aumento de la temperatura a partir del 1855 con enfasis en el incremento reciente.

Los aumentos en el nivel del mar son coherentes con el calentamiento. El nivel medio del mar aumentó a una tasa promedio de 1.8 mm por año durante 1961 a 2003 y en una tasa promedio de alrededor de 3.1 mm por año desde 1993 hasta 2003. Observaciones en el descenso de la cantidad de nieve y la disminución de la extensión del hielo polar también son consistentes con el calentamiento. Datos de satélites desde 1978 muestran que se ha reducido la extensión del hielo Ártico en un 2.7 % por década, con mayores descensos en verano de 7.4 % por década. Se han observado las tendencias en las precipitaciones entre 1900 a 2005, en muchas regiones de gran tamaño. Durante este período, las precipitaciones aumentaron significativamente en las partes orientales de América del Norte y del Sur, el norte de Europa y el norte de Asia central, mientras que la precipitación ha disminuido en el Sahel, el Mediterráneo, África meridional y partes del sur de Asia.

A nivel mundial, el área afectada por la sequía ha aumentado desde la década de 1970. Algunos fenómenos meteorológicos extremos han cambiado de frecuencia y / o intensidad en los últimos 50 años: Los días fríos, noches frías y las heladas se han convertido en menos frecuentes, mientras que los días de calor y noches de calor se han vuelto más frecuentes. Es probable que la frecuencia de precipitaciones intensas (o proporción de las precipitaciones totales de fuertes caídas) se haya incrementado en la mayoría de las áreas.

Hay evidencia observacional de un aumento de la intensa de la actividad ciclónica tropical en el Atlántico Norte desde 1970. Los efectos del aumento de la temperatura se han documentado con niveles medios de confianza en los siguientes sistemas: La gestión agrícola y forestal en el hemisferio norte y latitudes más altas, tales como la siembra de cultivos antes de lo normal en primavera, y alteraciones de los bosques debido a incendios y plagas. Algunos aspectos de la salud humana, como el exceso de la mortalidad relacionada con el calor en Europa, los cambios en los vectores de enfermedades infecciosas en partes de Europa, y el inicio más temprano y un aumento de la temporada de producción de polen alergénico en el hemisferio norte y las latitudes altas y medias.

El aumento del nivel del mar limita el desarrollo humano y contribuye a las pérdidas de los humedales costeros y manglares y el aumento de los daños causados por las inundaciones costeras en muchas áreas. Con base en evidencia cada vez mayor, se tiene certeza de que los siguientes efectos sobre los sistemas hidrológicos se están produciendo: aumento de la escorrentía; lagos y ríos en muchas regiones se están calentando, afectando la estructura térmica y la calidad del agua.

Causas del cambio

Hay causas naturales y antropogénicas en el cambio climático. Las emisiones globales de gases de efecto invernadero debido a actividades humanas han crecido desde la época pre-industrial, con un aumento del 70% entre 1970 y 2004. El dióxido de carbono (CO2) es el GHG antropogénico más importante. Sus emisiones anuales han crecido entre 1970 y 2004 en alrededor de 80%, de 21 a 38 gigatoneladas (Gt), y representaron el 77% del total de las emisiones antropogénicas de GHG en el 2004. La tasa de crecimiento de las emisiones de CO2 fue mucho mayor durante la reciente década de 1995 a 2004 (0.92 GtCO por año) que durante el período anterior de 1970-1994 (0.43 GtCO por año). El mayor crecimiento en las emisiones de GHG entre 1970 y 2004 ha venido de suministro de energía, el transporte y la industria, mientras que residenciales y edificios comerciales, la silvicultura (incluida la deforestación) y sectores de la agricultura han crecido a una tasa más baja.

Los cambios en las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero y aerosoles, la cubierta terrestre y la radiación solar alteran el balance energético del sistema y son impulsores del cambio climático. Afectan la absorción, dispersión y emisión de radiación en la atmósfera y en la superficie de la Tierra. Las actividades humanas producen emisiones de cuatro gases de efecto invernadero de larga vida: CO2, el metano (CH4), óxido nitroso (N2O) y los halocarbonos (un grupo de gases que contienen flúor, cloro o bromo). Las concentraciones atmosféricas mundiales de CO2, CH4 y N2O han aumentado marcadamente como resultado de actividades humanas desde 1750 y ahora superan con mucho los valores preindustriales determinados a través de mediciones en el hielo que se expanden por miles de años. El aumento mundial de las concentraciones de CO2 se debe principalmente al uso de combustibles fósiles, con el cambio del uso del suelo proporcionando otra contribución significativa pero más pequeña. Es muy probable que el aumento observado en la concentración de CH4 sea predominantemente debido a la agricultura y el uso de combustibles fósiles. El aumento en la concentración de N2O se debe principalmente a la agricultura.

Muchos halocarbonos (como los hidrofluorocarbonos) han aumentado de una concentración de fondo de casi cero de la era preindustrial, debido principalmente a las actividades humanas. La mayoría del aumento observado en las temperaturas medias globales desde mediados del siglo 20 es muy probable que se deba al aumento observado en concentraciones de gases de efecto invernadero de origen antropogénico. El calentamiento observado generalizado de la atmósfera y el océano, junto con la pérdida de masa de hielo, apoyan la conclusión de que es sumamente improbable que el cambio climático mundial de los últimos 50 años se explique o deba a causas naturales conocidas. Durante este período, la suma de eventos solares y volcánicos probablemente habría producido el enfriamiento, no el calentamiento. El calentamiento del sistema climático se ha detectado en cambios en la temperatura atmosférica y de la superficie y en las temperaturas de la parte superior de varios cientos de metros del océano.

Efectos del calentamiento en los ecosistemas
Evidencia observacional en todos los continentes y la mayoría de los océanos muestra que muchos sistemas naturales están siendo afectados por cambios climáticos regionales, especialmente ha aumentado la temperatura (IPCC, 2007). La resistencia de muchos ecosistemas es probable que no soporte la combinación sin precedentes del cambio climático, y los trastornos asociados (por ejemplo, inundaciones, sequías, incendios, insectos, acidificación de los océanos) y otros impulsores del cambio global (por ejemplo, uso de la tierra cambio, la contaminación, la fragmentación de los sistemas naturales, la sobreexplotación de los recursos).

Aproximadamente de 20 a 30% de las especies vegetales y animales evaluadas hasta el momento están propensas a un mayor riesgo de extinción si los aumentos en la temperatura media mundial superan 1.5 a 2.5 ° C. Se prevé que se produzcan cambios importantes en la estructura del ecosistema y su función, las interacciones entre especies ecológicas y los cambios en las especies áreas de distribución geográfica, con consecuencias predominantemente negativas para la biodiversidad y los bienes y servicios, por ejemplo, agua y el suministro de alimentos.

Alimentación
La productividad de los cultivos se prevé que aumente ligeramente en las altas latitudes si la temperatura media aumenta de 1a 3 ° C, dependiendo del cultivo, y luego disminuirá. En latitudes más bajas y regiones tropicales, especialmente en temporadas secas, se prevé una disminución en la productividad agrícola, incluso para un pequeño aumento de la temperatura local (1 a 2 ° C), lo que aumentaría el riesgo de hambre. A nivel mundial, el potencial de producción de alimentos se prevé que aumente con aumentos en la temperatura media de un rango de 1 a 3 ° C, pero por encima de esto, se prevé una disminución

Salud
El estado de salud de millones de personas se prevé que sea afectada debido a un aumento de la malnutrición, con un aumento de las muertes, enfermedades y lesiones debidas a fenómenos meteorológicos extremos. Se prevé un aumento en la frecuencia de enfermedades diarreicas, cardio-respiratorias, debido a mayores concentraciones de ozono troposférico en zonas urbanas relacionadas con el cambio climático; y la alteración de la distribución espacial de algunas enfermedades infecciosas.

Agua
Los impactos del agua son esenciales para todos los sectores y regiones. El reporte IPCC dedica toda una sección para analizar este considerado una de los más preocupantes sectores siendo afectados por el cambio climático. Las sociedades pueden responder al cambio climático mediante la adaptación a sus impactos y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero (mitigación), reduciendo así la tasa y magnitud del cambio. La adaptación y las opciones de mitigación se pueden implementar en las próximos dos-tres décadas.

La capacidad de adaptación y mitigación depende de circunstancias socio-económicas y ambientales y la disponibilidad de información y tecnología. Sin embargo, la información disponible es mucho menor sobre los costos y la eficacia de las medidas de adaptación que sobre las medidas de mitigación. Ejemplos del enfoque de adaptación son el Plan Nacional de de Administración del Agua en Bangladesh y los planes de defensa de las costas de los Países Bajos y Noruega, que incorporan escenarios específicos de cambio climático. Existe una amplia variedad de políticas e instrumentos nacionales disponibles para los gobiernos para crear los incentivos para implementar las medidas de mitigación. Su aplicación depende de las circunstancias nacionales y una comprensión de sus interacciones.

Probailidades Estadísticas en Nuestra Vida Diaria

Le ha sucedido que donde usted menos esperaba, se ha encontrado con un amigo de la infancia? por ejemplo, un matero en Alaska!! Y usted se pregunta, caramba! Cuáles son las probabilidades de que esto ocurra? El término “probabilidad” puede adoptar muchos significados. Se puede aplicar a un individuo ("¿Cuáles son mis posibilidades de ganar la lotería?"), o puede aplicarse a un grupo ("el porcentaje general de adultos que sufren de cáncer debe de andar por... "). Puede significar una oportunidad con un por ciento (80%), una proporción (0.80) o puede expresarse en palabras (por ejemplo, "es muy probable que…"). En realidad, todos los términos de probabilidad giran alrededor de la idea de una posibilidad a largo plazo. Si la probabilidad de lluvia mañana es 30 por ciento, ¿significa eso que no llueva porque la posibilidad es menos del 50 por ciento? No. Si la probabilidad de lluvia es 30 por ciento, es porque un meteorólogo ha estudiado datos sobre muchos días con condiciones similares a las que se presentan para mañana y en el 30 por ciento de aquellos días llovió. Un 30% de posibilidades para lluvia sólo significa que es poco probable que llueva.

Las probabilidades  afectan las decisiones más grandes y más pequeñas de la vida de las personas. Las mujeres embarazadas miran las probabilidades de que sus bebés nazcan completamente sanos, sin trastornos genéticos. Antes de firmar los papeles para una cirugía, somos informados acerca de las posibilidades de tener complicaciones. Usted puede calcular probabilidades de diversas maneras, dependiendo de la complejidad de la situación y lo que es posible cuantificar exactamente.
Algunas probabilidades son muy difíciles de entender, como la probabilidad de que una tormenta tropical se convierta en un huracán, y que en última instancia toque tierra en un determinado lugar y tiempo.  Algunas probabilidades, por el contrario, son muy fáciles de calcular, para obtener un número exacto. Un ejemplo es la probabilidad de obtener un 4 en un dado “no cargado” de 6 lados (1 de 6, o 0.167). Muchas otras probabilidades se encuentran entre los dos ejemplos anteriores, y son difíciles de computar numéricamente.

Después de analizar la complejidad de la situación, se puede utilizar uno de los cuatro enfoques principales para calcular probabilidades: el enfoque subjetivo, el enfoque clásico, el de frecuencias relativas y el de simulaciones. El enfoque subjetivo de probabilidad es el más vago y menos científico. Se basa sobre todo en las opiniones, sentimientos o esperanzas, y normalmente no se utiliza en estudios científicos reales. Por ejemplo, aunque existe una probabilidad real alta de que el equipo de voleibol de Villa Duarte ganará el próximo Campeonato Superior de Voleibol de San José de las Matas, nadie sabe cuál es esta probabilidad en términos numéricos. A pesar de que analistas como Sergio (Chape) tienen ideas claras sobre cuáles son las oportunidades de Villa, otros fanáticos como Francisco, se basan en sueños que hicieron, y otros se basan en su ceguedad como fanáticos.
El enfoque clásico de probabilidad es un enfoque matemático, basado en fórmulas. Se utilizan las matemáticas y las reglas de conteo para calcular las probabilidades exactas. Cada vez que tienes una situación donde pueden enumerarse los posibles resultados y calcular sus probabilidades individuales mediante el uso de matemáticas, puedes utilizar el enfoque clásico para obtener la probabilidad de un resultado o una serie de resultados de un proceso aleatorio. Por ejemplo, cuando se lanzan dos dados, tienes seis posibles resultados para el primer dado, y por cada uno de esos resultados, tienes otros seis posibles resultados para el segundo dado. Todos juntos, tienes 6 * 6 = 36 posibles resultados para el par. Con el fin de obtener una suma de dos en una lanzada, tienes que rodar dos unos, lo que solo puede ocurrir de una sola manera entre las 36 maneras posibles (la probabilidad de obtener una suma de dos es 1/36). La probabilidad de obtener una suma de tres es 2/36, porque sólo dos de los resultados resultan en una suma de tres: 1 y 2 o 2 y 1. Una suma de siete tiene una probabilidad de 6/36, o 1/6 - la probabilidad más alta de una suma de dos dados. El enfoque clásico no funciona cuando no se puede describir los posibles resultados individuales y se dispone de algún método matemático para determinar las probabilidades.

En casos donde no se pueda encontrar una fórmula matemática o modelo para calcular una probabilidad, el enfoque de frecuencia relativa es la mejor opción. Este enfoque se basa en la recogida de datos y, basado en esos datos, encontrar el porcentaje de veces que se produce un determinado evento. El porcentaje que encontrará es la frecuencia relativa de ese evento - el número de veces que se produjo el evento dividido por el número total de observaciones. Usted puede encontrar las probabilidades de cuantas veces un refrigerador necesite reparaciones, con el enfoque de frecuencia relativa, recogiendo datos en registros de reparación de refrigeradores. Una limitación del enfoque de frecuencia relativa es que las probabilidades resultantes son sólo estimaciones porque se basan en muestras finitas de datos recopilados. Y esas estimaciones son tan buenas como los datos que se recogen.


El último enfoque es el de simulación. Un área importante donde los profesionales utilizan la simulación de modelos computarizados es en la predicción de la llegada, la intensidad y la trayectoria de las tormentas tropicales, incluyendo huracanes. Los modelos computarizados sobre huracanes ayudan a las compañías de seguros utilizan los modelos para hacer predicciones sobre el daño estimado debido a futuros huracanes, lo que les ayuda a ajustar sus primas apropiadamente para prepararse y pagar la gran cantidad de indemnizaciones que vienen con los grandes huracanes.

Wednesday, October 22, 2014

Silvicultural System for Sustained Management

A Silvicultural System for sustain management consists of three key elements: Regeneration, Tending and Harvesting. Regeneration may be established by artificial or natural means. Once established trees are subject of a series of tending treatments to nurture their growth and development, following landowner’s objectives (Nyland, 2002). Through tending, foresters intend to control stand and tree growth by regulating stand density, and reducing inter-tree competition. They keep stands healthy through thinning, pruning, release and intermediate treatments. Tending enhances growth of the trees, improves their quality and shortens the rotation of an even-aged stand. By concentrating the growth potential on trees of desire species.

Harvesting implements the silvicultural objective of sustaining a forest’s commodity and non-market values (Nyland, 2002). When an age class reaches a predetermined stage of maturity, silviculturists make use of harvesting operations to regenerate the stands. To regenerate Uneven-aged stand the reproduction methods applied are single-tree, group selection and hybrid methods. In the case of even-aged stands, the methods applied include Clearcutting, Shelter wood and Seed-tree variants. Harvesting serves to control forest stand and age class establishment (across stands for even aged) by periodically altering conditions of the physical environment in a particular stand. Harvesting allows to reduce the overstory and consequently that light reaches the ground in forested areas. It induces and enhancement of soil conditions for timely germination and optimal growth of a new cohort (Nyland, 2002). The continuous and interdependence of the Silvicultural System components ensures the long term success of getting the desired ecologic and economic conditions to satisfy landowner’s objectives.

In even-aged silviculture, the stands are comprised of a single age class and foresters normally tend it as a unit, applying a single treatment to the whole stand throughout the rotation. During the early stages of the stand various tending treatments are executed. Foresters may harvest trees to help tend the immature classes or harvest the mature trees to regenerate the community. Tending and harvesting occur at very different times within even-aged silviculture. Characteristics of importance in stands under even-aged silviculture include the determination of the rotation age by the time it takes the stands to reach sexual maturity; the long period it takes for many species to produce seeds and the homogeneity within stands after crown closure.

In uneven-aged silviculture however, tending occurs concurrently. It is applied periodically to immature classes to foster their growth and development and requiring different techniques for each class. Common advantages of selection systems are the appropriateness of the array of age classes in correct proportions, the acceptable mixture of species, good growth rates on residual trees of all ages and the periodic upgrading of stand quality through judicious tending (Nyland, 2002). Shortcomings include the need to periodically conduct forest inventories to secure timely data each cutting cycle, damages to residual trees and the establishment of shade intolerant species if that is desired.
In general, uneven-aged silvicultural systems provide for the concurrent regeneration and tending of the stand. The growing stock is manipulated by thinning, pruning, release treatments and that contributes to periodically improve its quality. Mostly shade tolerant species regenerate in uneven-aged stands and the spread of ages will exceed 25% among size classes. In even-aged silviculture within a stand, harvesting operations used to regenerate the mature trees are done using reproduction methods such as clearcutting, shelterwood and seed-tree. Shade intolerant species grow rapidly due to increased amounts of light. The age of trees in even-aged stand differs by less than 20%.
Both systems keep sufficient numbers of well distributed trees to ensure full site utilization. They also address non-commodity values and reflect the economic interest of the landowner.

FEATURES OF UNEVEN-AGED SYSTEMS
Trees influenced by older trees, or have dominating positions
Depending on age
Early slow growth due to partial shading
Heterogeneous competition across stand that changes as trees mature
Ecological conditions never change
Branching influenced by spacing & tree age
Special felling & skidding needed to protect residual growing stock
No complete removal
Regeneration mostly shade-tolerant species
Continued selectivity should upgrade growing stock through time
High vertical structural diversity
Micro horizontal diversity

FEATURES OF EVEN-AGED SYSTEMS
1. Trees influenced by others of same age
Fast early growth due to full sunlight
Even competition across the stand
Changing ecological conditions as stand matures
Branching influenced by crowding
Special thinning programs needed to maintain vigor
Complete removal at end of rotation
New regeneration may contain many shade-intolerant trees
Repeated selectivity in thinning should upgrade growing stock quality through time
Low vertical structural diversity
No horizontal diversity

References
1. Nyland, R.D., 2002. Silvicultural Concepts and Applications. 2nd edition. McGraw-Hill Series in Forest Resources. N.Y. USA.
2. Nyland, R.D., 2005. FOR 534-Silvicultural Practice Class Notes.Faculty of Forest and Natural Resources Management. SUNY College of Environmental Science and Forestry. Syracuse, NY 13210.

BIOENERGIA

No solo de maíz se produce el etanol. Los cultivos madereros de rotación corta (CMRC) tienen el potencial como fuente de energía alterna, de reducir la dependencia en petróleo importado, aunque la bioenergia es solo parte de la respuesta a la crisis. El desarrollo de bioenergia esta supuesto a crecer en importancia para ayudar a los países a salir de su adicción al petróleo, pero los impactos negativos producidos por las emisiones toxicas y la contaminación producto de la sobre _ explotación de los suelos requerirá de un control firme.

Ya se conocen algunos postulados. El uso de bioenergia para la producción de electricidad y calor en países templados es mas barata y provee una vía alternativa a la derivada del petróleo y sus emisiones de CO2 si es usada tal como es y no es convertida a biocombustible. Sin embargo, los biocombustibles podrían apoyar al sector transporte a salir de la adición al petróleo. Los Estados Unidos son en la actualidad uno de los países que mayor dependencia tienen en petróleo. Veinte y un millones de barriles de petróleo son consumidos cada día, 14 de los cuales son utilizados por el sector transporte. La demanda mundial sigue creciendo, pero la oferta esta amenazada por la situación política en el Medio Oriente. Esto asegura un incremento constante en el precio, el cual continuara a proporciones inadmisibles. Las consecuencias involucran un incremento importante en los costos de transportación y las subsecuentes y serias repercusiones en todos los demás sectores económicos.
Los biocombustibles (etanol y biodiesel) están recibiendo una amplia atención debido a su potencial para sustituir al petróleo, pero también están generando mucha preocupación. El profesor David Pimentel de Cornell ha calculado que producir etanol requiere más energía de carburantes que la energía conseguida por usarlo. Contrario a lo planteado por Pimentel, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ha demostrado que las practicas de producción de átalos son eficientes, produciendo 1.23 BTUs de energía por cada BTU de carburante usado. La proporción citada es, sin embargo, no tan eficiente. Esta pobre Energía Retornada por Energía Invertida (ERPEI) constituye una contrariedad grande en la producción de etanol. Utilizando maíz como contribuyente base la proporción es tan solo de 1:1.5 y esta además asociada a la degradación de terreno debido a las grandes áreas que deben dedicarse a la producción de combustibles para poder copar la alta demanda.

El biodiesel producido de desechos tiene también un ERPEI muy bajo, sin embargo, podría contribuir a suplir el 20% de las necesidades de combustible líquido en los EEUU, y por lo tanto debe ser considerado como parte de la solución para cortar las adiciones del petróleo. Una fuente alternativa al maíz, y al biodiesel ha estado bajo investigación desde los años 60 y el interés en ella ha incrementado exponencialmente en las últimas décadas. Esta fuente es la celulosa, específicamente desechos forestales y cultivos energéticos cultivados especialmente para la producción de energía. Estos han sido identificados como Cultivos Madereros de Rotación Corta (SRWC por sus siglas en ingles).

Cultivos Madereros de Rotación Corta (CMRC)
Los CMRC tienen un ERPEI mucho más alta y pueden ser producidos en terrenos de barbecho, sub-utilizados o que no son adecuados para la producción de alimentos. Este tipo de área es abundante en el país. Lo necesario seria conseguir aquellas especies que se adapten a las condiciones climatològicas locales. En el Noreste de los EEUU una especie promisoria ha sido el Willow (Salix spp). Su ERPEI esta en el orden de 1:11-16. La energía derivada de la biomasa de estos CMRC tiene el potencial para ser una fuente significante para la producción de electricidad y combustible liquido en regiones apropiadas. También es capas de impactar positivamente el ambiente y la economía de las regiones donde puedan ser cultivadas. Desde hace tiempo, varios programas de investigación han estado envueltos en el desarrollo de procedimientos para convertir celulosa en etanol. Nuevas plantas de etanol que solo utilizan desechos de celulosa como base han sido implementadas en EEUU y Canadá.

Ciento veinte y cinco especies han sido examinadas en cuanto a su potencial para producir energía y su capacidad de rápido crecimiento, adaptabilidad y resistencia a pestes y enfermedades. Las especies con mayor capacidad han sido identificadas y las mas promisorias son Populus spp., Salix spp., Panicum virgatum, y Platanus occidentalis. La productividad en experimentos de estos CMRC ha sido de 2 a 5 veces mayor que las obtenidas en rodales naturales y plantaciones de confieras. Esta alta productividad ha sido el resultado de bien parear las especies a los sitios, las técnicas de establecimiento, el mejoramiento de clones y de las prácticas culturales. Los principales obstáculos encontrados hasta el momento han sido relacionados al desarrollo de equipos para la cosecha.